Parte 5: Orden, complejidad e información

Para empezar, aclaremos algo. Una cosa es el orden y otra cosa diferente es la complejidad. Estos conceptos, por extraño que parezca, tienden a ser opuestos. Aunque también es importante aclarar que la relación inversa general entre orden y complejidad no es lineal, un sistema puede ser complejo y ordenado, o puede ser complejo y desordenado, lo que no puede mantenerse es un orden sin complejidad, ya que el orden tiende a degradarse rápidamente a menos que existan sistemas de mantenimiento articulados con él en un sistema cuya complejidad es mayor, como ocurre con los seres vivos.

Mientras que el orden está determinado por un bajo número de elementos y de características de ordenación, la complejidad se caracteriza por un alto número de elementos y características de ordenación.

El orden ser rige por un contenido de información muy bajo, mientras que la complejidad implica un contenido de información más alto cuanta más complejidad exista. En una estructura ordenada tiende a encontrarse simetría, ritmos y frecuencias uniformes, proporciones armónicas y repetitivas que pueden expresarse con muy poca información. La complejidad en cambio implica asimetría, anomalías, ritmos cambiantes, alternos, crecientes o decrecientes, diferentes gradaciones y múltiples niveles de complejidad internos.

Orden, como vimos antes, implica en un sistema un equilibrio metaestable o directamente inestable, una energía concentrada en forma potencial, es decir, sin manifestarse. La complejidad en cambio es siempre el resultado de la interacción de múltiples elementos, transformando energía en el proceso con otros sistemas. El orden es siempre, al menos parcialmente, estático. La complejidad es necesariamente dinámica.

Toda complejidad, es el resultado de un número de sistemas ordenados interactuando en red unos con los otros. En un sistema complejo entonces, se encuentran varios sistemas ordenados, pero esos sistemas ordenados al interactuar entre sí transforman energía, con lo que favorecen una disipación de la energía mayor que la que disiparían si esa energía potencial que los sistemas ordenados contienen, se encontrase concentrada en un solo sistema. Además, la energía potencial se encuentra menos concentrada en un conjunto de pequeños órdenes que en un solo orden de concentración energética mayor, por lo que la formación de complejidad no implica la formación de orden, sino la degradación de formas de orden de mayor concentración de energía en formas de orden de menor energía potencial que a su vez, se relacionan entre sí generando un flujo y una disipación de energía mucho mayor.

Cuando se habla del contenido de información del orden y de la complejidad, es importante comprender lo que eso significa. Un sistema más ordenado, es aquel que tiene una energía potencial mayor y en el que las partículas que lo componen tienen una variabilidad menor o más controlada. Esa menor variabilidad de los microestados en un sistema implica que la cantidad de información necesaria para describir el comportamiento del mismo es menor. Cuanto más ordenado es un sistema menos información se requiere para describirlo.

En cambio un sistema complejo suele tener un alto grado de intercambio energético con el ambiente, una gran variabilidad y flexibilidad de estados y un gran número de elementos y sistemas articulados, orientados a mantener un núcleo de orden básico.

A medida que la entropía aumenta en cualquier sistema, la complejidad aumenta igualmente, es por ello que muchos físicos afirman que lo que se pierde en orden en un sistema, se transforma en información, debido a la complejidad que genera la variación de estados de las partículas a medida que el orden se degrada. Cuanto más orden se pierde, mayor es la información requerida para explicar el sistema, por lo que la cantidad de información existente es inversamente proporcional a la cantidad de orden.

El orden siempre tiende a degradarse, pero en ciertos sistemas complejos, como son los seres vivos, maquinas creadas por el hombre, ciclos naturales, etc; el orden ser recicla mediante mecanismos de mantenimiento que implican el aprovechamiento de trabajo a partir de la transformación de energía. Esta superposición de mecanismos, no es contraria al aumento de la entropía sino que por el contrario, la cantidad de energía que disipan en su funcionamiento hace que el mantenimiento de un orden local no implique la detención del proceso de disipación de la energía. Como dijimos antes, el orden para mantenerse, requiere un trabajo de mantenimiento que implica disipación de energía. Sin ese mantenimiento el orden más temprano que tarde, se degrada y la energía potencial que contiene fluye hacia un estado de menor concentración y mayor complejidad.

Otro elemento interesante de la relación entre orden, complejidad e información, es el concepto de historia que tiene que ver con entropía como medida de irreversibilidad. Se considera historia, en física, al conjunto de cambios irreversibles en un sistema, que permiten al observador extraer información acerca del mismo.

La historia es entonces, un fenómeno en principio humano, ya que solo se construye historia a partir del reciclaje de información en forma de orden y complejidad que funcionan como evidencia de esa historia, lo que pareciera requerir la presencia de un observador capaz de analizar y registrar esa información para fines utiles. Pero no es un concepto que se aplique exclusivamente a lo humano ya que, como vamos a ver cuándo hablemos del principio de Margalef, todos los seres vivos, en su genética, albergan un registro de cambios irreversibles que sufrieron a lo largo del tiempo, que es lo que permite el aumento de la complejidad en los seres vivos, reciclando la información para la reproducción del orden y el aumento de la complejidad. Pero eso lo dejo para otro articulo…

Posted by Mbertelotti | en 0:55

3 comentarios:

Francisco Ortega dijo...

Gracias por este blog, sin duda interesante.


Lo he encontrado documentándome sobre entropía y dinero. Por qué la riqueza se entropiza. Y al revés, ¿de dónde podríamos extraer neguentropía para la iniciativa humana y la riqueza común?


Por mi parte he intentado hacer una primer intento aproximación. Una moneda electrónica que no se disipa -su cantidad total siempre es cerrada, una potencia de diez redonda- y que además puede ganarse por la buena valoración mutua de quienes la usan, conforme a pequeñas sentencias sobre comportamientos cotidianos y valores axiológicos humanos.

kapitaltruth.org

Gracias

Francisco Ortega dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
AVRIL dijo...

Interesante ¿pero tienes alguna referencia bibliografica?

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